Las estanterías son muy útiles cuando necesitamos almacenar libros o carpetas con documentos pero también sirven para decorar un espacio. Podemos apoyar cuadros, colocar alguna estatuilla o poner plantas (de interior) como pequeños cactus o una planta de jade. Es una forma de darle más vida al espacio.

Tipos de estanterías

Tanto si son estantes de pared como si son estanterías de pie, en el momento de escoger una para tu oficina hay que tener en cuenta los diferentes materiales que existen. Una estantería puede ser de:

  • Madera
  • Metacrilato
  • Metálicas
  • Melamina (o PVC)

¿Cómo la monto?

Mide el hueco donde quieres colocarla para verificar que cabe y escoge en función de lo que más te convenga. Lo mejor es seleccionar una hecha con un material fácil de limpiar y de algún color neutro. Una de las opciones más versátiles es la típica estantería blanca de Ikea o, si prefieres algo con más personalidad y diseño, una de estilo industrial que combinan estantes de madera con estructuras de acero. 

Una vez confirmado el hueco y escogida la que queremos toca el siguiente paso: Montaje. Las estanterías tradicionales suelen requerir tornillos y tuercas y el montaje es un poco más complicado. Sin embargo, existen unas más modernas que no las utilizan y el ensamblaje es más rápido y sencillo.

Pasos para montar una estantería tradicional

  1. Lee detenidamente las instrucciones que vienen con las estantería

    Es un paso muy lógico pero os sorprendería saber la cantidad de gente que se lo salta y pasa directamente a intentar montarlo como puede. Casi todas las estanterías siguen un mismo patrón de montaje, aunque habrá algún que otro detalle que difiera. 

  2. Revisa que estén todas las piezas necesarias

    Normalmente en las instrucciones se encuentra el inventario de materiales que vienen en la caja para el debido montaje de los estantes. Haz un recuento de todo y organízalo a un lado, en un sitio accesible para ir cogiendo lo que necesites en todo momento sin tener que perder tiempo rebuscando

  3. Pon las barras verticales en el suelo en paralelo y coloca la balda superior

    Ajusta los tres tornillos de cada lado y, en el caso de disponer de ella, coloca una escuadra de refuerzo. Son esas piezas triangulares con tres orificios para esos tres tornillos que juntan la balda con la barra vertical. Repite el procedimiento en el otro lado con la otra barra.

  4. Coloca el resto de baldas

    En este caso no son necesarias las escuadras de refuerzo como en el caso de la balda superior. No pongas la última balda a ras de suelo, recuerda dejarla como mínimo un palmo por encima del piso.  Cuando coloques el resto de baldas, si es una estantería en la que no facilitan la distancia entre agujeros, calcula cuántas baldas vas a poner y a qué distancia cada una. En las que son de tipo industrial suelen haber muchos agujeros dispuestos a lo largo de las barras por lo que puedes contar los agujeros totales y decidir cuántos dejar entre medio.

  5. Refuerza la balda inferior con escuadras como las que hemos utilizado en la superior.

    Ajusta las patas con los pies que encontrarás en la caja. Normalmente son piezas de goma que ayudan a estabilizar la estantería y de paso no rallar el suelo. 

¡Ya está lista para utilizarla! Ten en cuenta la cantidad de peso que puedan soportar las baldas. Si lo sobrecargas causarás que la balda se hunda un poco por en medio y, eventualmente, puede que acabe por romperse. En Taclia tenemos expertos en montaje que pueden ayudarte con el montaje para que no pierdas tiempo que puedes estar ocupado con cosas de trabajo. Contáctanos y te diremos cómo.