¿Cuando fue la última vez que revisaste tu calefacción?

Es una fría tarde de invierno en tu local. La gente entra atraída por la calefacción, apaleada por el viento que últimamente parece no amainar y hace que el gris de las aceras sea incluso más gélido de lo que ya es. Hay tantos clientes que tus empleados casi van saturados, pero se las apañan. Es un panorama prometedor para tu negocio, ¿no?

Ahora imagina que, aunque la puerta se cierre perfectamente cada vez que alguien entra o sale, dentro del local empieza a bajar la temperatura. Al principio los clientes no se dan cuenta. La temperatura desciende de forma tan gradual que no es hasta pasada media hora que uno de ellos se levanta y le pide a uno de los empleados que, por favor, encienda la calefacción. Y cuando tu empleado va a la máquina, ¡sorpresa! Algo falla y no es algo a priori tan visible como que esté desconectado.

Pensamientos que pasan por tu cabeza en esa situación:

  1. Y ahora, ¿qué?
  2. ¿Dónde habré puesto yo el número del técnico del aparato?
  3. En estas fechas no hay garantía de disponibilidad inmediata

En invierno la temperatura ideal de la calefacción oscila entre los 20ºC y los 24ºC. Enciende el aparato a primera hora mientras preparas el local para que, en el momento de abrir, la temperatura haya llegado al punto ideal en todo el establecimiento. Si hace sol, sube las persianas y corre la cortina para que el calor de fuera también entre por las ventanas.

Antes de que empieza la estación fría es recomendable revisar la caldera, para evitar incidentes. Sin embargo, siempre puede ocurrir algún que otro imprevisto. No está demás compartir un par de consejos a tener en cuenta…

Consejos para revisar los radiadores

Si en tu local utilizas radiadores, es muy importante purgarlos. La purga es muy sencilla:

  1. Utiliza un destornillador (a veces se utiliza una moneda. Sí, ¡una moneda!) para abrir el purgador del radiador. Es esa pieza metálica que sobresale en la parte superior de uno de los laterales. Deja que salga el aire.  No olvidar colocar un cuenco o recipiente debajo del destornillador (o la moneda). Cuando se deja salir el aire es normal que salga un poco de agua.
  1. Cuando se hace una purga, cambia la presión del agua. Localiza la caldera y abre la llave de presión hasta que alcance un valor entre 1 y 1.5 bares. Sobretodo, antes de tocar nada, consulta el manual de tu caldera para cerciorarte de que estás tocando la llave correcta.

Un truco si no lo has utilizado ya: coloca paneles reflectantes entre el radiador y la pared. Con eso consigues que el calor generado rebote y se dirija hacia el resto del local en vez de quedarse absorbido en la pared.

Otro consejo:

Revisa la rendija entre las puertas y el suelo. La mayoría suelen ser inexistentes o estar debidamente bloqueadas pero no está de más echar un ojo, sobretodo la de las puertas que dan a exteriores. La diferencia de temperaturas crea una corriente de aire con la que se escapa el calor. Coloca alfombras que ayuden a aislar un poco y, sino compra burlete aislante y engánchalo en el bajo de la puerta. Hoy en día venden unos muy fáciles de colocar.

Llama a Taclia y lo más pronto posible enviaremos a uno de nuestros PRO a arreglar la calefacción, revisar la caldera o reparar un radiador. Todo el proceso engorroso de buscar a la persona disponible para el servicio, ajustar un presupuesto y ocuparse de las facturas… Olvídate. De los quebraderos de cabeza nos ocupamos nosotros. Tú, céntrate en tu negocio.