La importancia de elaborar un plan de mantenimiento

A veces pecamos de poco precavidos en temas a los que les restamos importancia porque no consideramos una prioridad para nuestro negocio.  Sin embargo, no hay que olvidar que, al plan financiero o de negociaciones o de marketing o del departamento que sea, hay que añadirle un plan de mantenimiento. Puede que no sea lo primero en lo que piensas pero es mucho mejor tener un plan mínimamente especificado a no tener ninguno. Nosotros te explicamos cómo.

Existen tres técnicas posibles para redactar un buen plan de mantenimiento.

  • TÉCNICA 1

    Recopila todas las instrucciones de los fabricantes de los diferentes equipos que tienes en la oficina o en el establecimiento que quieras supervisar. Una vez reunidas, agrúpalas por tipos de mantenimiento. Preventivo, Predictivo y Correctivo. Otra opción es categorizar las instrucciones por orden de importancia o urgencia.  En este caso, los detalles de arreglos de fallos serán los más primordiales y los consejos de mejora menos.

  • TÉCNICA 2

    Está técnica tiene en cuenta los protocolos de mantenimiento. Éstos parten de la idea de que los aparatos que tengas en la oficina pueden agruparse por tipos. A cada tipo le corresponde un grupo de tareas de mantenimiento independientemente del fabricante. 

  • TÉCNICA 3

    Se basa en la recopilación de los posibles fallos que haya tenido o que puede tener cada equipo. Esta técnica es la más completa pero a la que más tiempo hay que dedicarle. Justamente, un buen plan de mantenimiento es aquel que, analizando todos los fallos posibles en los sistemas, se ha diseñado para evitar todos y cada uno de ellos.

Cómo escoger la mejor técnica para tu negocio

Por las explicaciones ya habrás podido llegar a la conclusión de que la mejor forma de hacer un plan de mantenimiento eficaz es la tercera. Las dos primeras técnicas pueden llevarse a cabo por el servicio de mantenimiento que tengas integrado en la oficina.  Son necesarios conocimientos generales tanto del funcionamiento de los equipos como de las partes que lo componen.  Sin embargo, la tercera requiere más tiempo y conocimientos mucho más específicos.

Una buena opción es combinar las técnicas 1 y 2 para tener un plan de mantenimiento hecho en el menor tiempo posible. Aunque sea un poco incompleto, es mejor que nada. Este plan más básico se puede complementar con los conocimientos de las personas encargadas de mantenimiento y las posibles obligaciones legales que tenga alguno de los aparatos.

Implementa este plan inicial para, al menos, tener algo en marcha.  Con el tiempo, es recomendable contratar a alguien que tenga conocimientos mucho más específicos.  Alguien que pueda dedicarle tiempo.  Esta persona se podrá encargar de analizar todos los fallos posibles y, elaborar así, el plan más completo. 

Sea cual sea la técnica que escojas, tanto si son los básicos como si finalmente decides apostar por el avanzado, sabemos que son cosas que te quitan mucho tiempo de trabajo. Es por eso que, con tal de centrarte mejor en tu negocio, lo mejor es contratar a alguien.  ¡Olvídate de este quebradero de cabeza!  Contacta con Taclia e infórmate de cómo podemos ayudarte. ¡Es momento de hacer un plan de mantenimiento!

Si aún necesitas más información sobre cómo elaborar un plan de mantenimiento, puedes encontrarla aquí.