Es importante que cuando realices una venta, ya sea de un producto o de un servicio, no desaparezcas del mapa. Mantener el contacto después de una transacción es importante. Es una buena forma de fidelizar clientes que, al ser tratados de manera más atenta, vuelven a confiar en tu negocio. Además, se puede aprovechar para recoger valoraciones sobre el producto o servicio adquirido y, con estos feedbacks de tu público objetivo, se puedes ajustar o mejorar algunas acciones de tu empresa.

De eso se trata. De ir mejorando día a día.

Pero entonces, ¿cuáles son las claves de un buen servicio Post Venta?

  • Garantía

    Ofrece una garantía por tu producto o servicio. Muchas empresas disponen de ellas ya sea por normativa legal o cómo estrategia de diferenciación de producto. En el caso de ocurrir algún error o fallo en el producto adquirido, lo clientes deben poder recurrir a la empresa para solucionar el problema de la mejor forma posible.

  • Valoraciones

    Es muy útil saber si el producto o servicio ha sido de la calidad esperada, si el proceso de compra / transacción es sencillo o si, en el caso de descontento con algún punto, qué es lo que el cliente consideraría cambiar.

  • Agradece la compra

    No nos referimos a un simple email de agradecimiento sino que, además, les ofrezcas alguna cosa más. Por ejemplo, un descuento para la siguiente compra o una extensión de la garantía adquirida.

  • Otorga información

    Sobre las características del producto adquirido de forma visual y de fácil acceso. Puedes abrir una sección en tu página web en la que, con infográficos, expliques detalladamente los pasos a seguir al disponer del producto o servicio.

  • Facilita el acceso a la actualización de información sobre el estado del trabajo

    Si tu empresa proporciona servicios, facilita el acceso a la actualización de información sobre el estado del trabajo en todo momento. Una vez terminado el servicio, llama al cliente preguntando qué tal el estado de todo. Preocúpate por ellos.

  • Forma a tus empleados

    De esta forma, cualquiera de ellos, pueda dar respuesta en caso de incidencia o quejas. La cuestión no es tomárselo a malas sino escuchar, valorar y, en muchos casos solventar. Son críticas constructivas que pueden ayudar a mejorar.

  • Rapidez y flexibilidad. 

    Los equipos de reparación o, en el caso de lo posible, sustitución, han de ser rápidos y flexibles. No hay nada que moleste más que la espera de un técnico una vez ya has pagado por algo que se supone que funcionaba bien.

En Taclia sabemos lo importante que es cuidar a nuestros clientes. Es por eso que disponemos de un servicio post-venta estructurado. Tenemos en cuenta el control de los servicios, las valoraciones de los profesionales que asignemos a tus centros y una facturación real instantánea de todos los servicios contratados. Así de simple y eficaz.