Cómo cambiar el grifo de tu oficina sin riesgos

Estás intentando concentrarte en un documento pero no hay manera. En medio del silencio que has conseguido por fin oyes todo el rato un goteo continuo. Es el grifo del servicio. Otra vez. Está roto y no te ha dado tiempo a llamar a ningún manitas para arreglarlo. Desde Taclia queremos darte un par de consejos sobre los pasos a seguir cuando esto te pase. Primero de todo, ¡cierra la llave del agua!

Si tienes problemas para cerrar la llave situada debajo de la pica, cierra la llave de paso general. Si es tarde y no te quieres poner a cambiar el grifo contacta con Taclia. Con la llave cerrada al menos dejarás de oír el goteo y podrás seguir con el documento mientras te mandamos a uno de nuestros profesionales.

Si esto te pasa en cualquier otro momento del día en el que puedas sacar tiempo para cambiar el grifo, sigue leyendo.

  1. Una vez cerrada la llave, procede a desmontar los anclajes de los latiguillos de agua caliente y agua fría

    Suelen encontrarse debajo del fregadero/encimera. Es mejor que para empezar utilices una llave inglesa, cuando esté más suelto podrás acabar de sacar las tuercas con la mano. Saca con cuidado el grifo antiguo.

  2. Prepara el nuevo

    (Ojo, cuando vayas a comprarlo habla con el vendedor para asegurarte de que el que compras encajará bien con lo que tienes en casa). Coloca la junta de estanqueidad en la base del nuevo grifo. Esta junta es ese anillo circular que sirve para sellar bien la conexión entre el grifo y el resto de tuberías.

  3. Sitúa los latiguillos en cada uno de los agujeros del grifo, agua caliente y agua fría

    No importa como los coloques, es indiferente. Asegúrate de conectarlos correctamente y coloca el grifo en el fregadero introduciendo los latiguillos por el agujero y poder así seguir trabajando por debajo.

  4. Coloca la junta de goma y la pletina sobre el vástago de apriete.

    Esa es la parte del grifo que se conectará a las tomas de agua correspondientes. Introduce con la mano el tornillo (o tornillos, existen grifos con más de uno) en los vástagos de apriete y ajústalos utilizando la llave de tubo que más convenga. Sobretodo comprueba que el grifo haya quedado bien sujeto y centrado en el punto correcto o volverás a oír esos molestos goteos.

  5. Pon los latiguillos en las tomas que correspondan

    Cuando hagas esto fíjate que cada uno lleva su junta de estanqueidad bien puesta. Mini ayuda: El agua caliente está en la izquierda y el agua fría en la derecha. Acaba de apretarlo bien con la llave inglesa.

  6. Abre la llave de paso y ¡disfruta de este pequeño logro!

Si tienes problemas identificando las diferentes partes tu grifo, aquí encontrarás más información.

Como habrás podido comprobar no es algo extremadamente difícil de hacer pero sí un poco laborioso. Y por lo tanto, cierta inversión de tu tiempo. Ahórrate todo esto y deja que un profesional se encargue por ti. ¿Cómo? Entra en Taclia e infórmate.